7 ventajas de los préstamos online

Los tiempos cambian, y las formas de financiación también. Lo que tradicionalmente era un proceso largo y tedioso, con necesidad de desplazamientos, colas y documentos, gracias a las nuevas tecnologías se ha convertido en algo mucho más sencillo. Por eso, vamos a indicar una serie de ventajas que nos ofrecen estos préstamos, y que los convierten en una buena alternativa a las fuentes de financiación tradicional. Esto puede ser subjetivo para cada persona, y aunque pueda haber muchas más, a continuación, vamos a describir 7 de las principales ventajas.

La totalidad de los procesos son 100% Online.

Estas empresas han sido fieles a los tiempos que corren adaptándose a la perfección a internet. Por tanto, se puede realizar absolutamente todo el proceso desde la comodidad de tu casa, o en cualquier sitio en el que te encuentres y dispongas de una conexión a la red. Tan solo con tu ordenador o Smartphone y durante las 24 horas del día. Además de esta disponibilidad absoluta, también se evitan desplazamientos, colas y demás problemas habituales que ofrecen los bancos convencionales en sus oficinas físicas.

El dinero se obtiene rápidamente.

Esta es una de las principales diferencias con la banca tradicional, y a su vez una gran ventaja con respecto a la misma. Al estar disponibles durante las 24 horas, puedes realizar el proceso de solicitud a cualquier hora del día o de la noche. Además, gracias al desarrollo tecnológico es posible encontrar una oferta especial para ti en cuestión de minutos. Entonces, desde el momento que tú aceptes la oferta realizada, podrás recibir el importe en tu cuenta corriente en menos de 24 horas. Incluso si tu banco tiene convenio con el prestamista, este plazo podrá ser mucho más corto recibiendo el dinero incluso el mismo día de la solicitud. Esta reducción en las esperas, y sobre todo de la incertidumbre sobre si el préstamo va a ser concedido, hace que muchos clientes se decanten por esta alternativa.

La tecnología más avanzada a tu disposición.

Y si en cuestión de velocidad, están a la cabeza, en el apartado tecnológico estas empresas no se quedan atrás. Todos y cada uno de los pasos, están secundados por avances tecnológicos que, además de garantizar la privacidad, mejoran la experiencia de usuario. Desde tecnologías para verificar la información del solicitante, a aplicaciones para teléfono móvil o plataformas web encriptadas, para que, además de conseguir el dinero que necesitas, tus datos personales permanezcan seguros. Inteligencia artificial y sistemas de verificación de identidad, son utilizados para encontrar al instante la oferta que mejor se adapta a tus necesidades.

El servicio completo con pocos papeleos

Gracias a toda esta tecnología, son capaces de validar online que la información que proporcionas es correcta. Además, suelen pedir los mínimos documentos necesarios para que el proceso sea rápido, fácil y fluido como prometen. Comparado con las alternativas tradicionales, la cantidad de documentos que se necesitan es mucho menor.

Gran abanico de ofertas

He aquí una de las grandes ventajas. Existen buscadores/comparadores de préstamos, como por ejemplo Solcredito, que una vez registrado e indicadas tus necesidades, te presenta una oferta personalizada a tu situación, que puede oscilar entre los 100 y los 40000€. Disponen de una base de datos con los principales prestamistas y harán que la tarea de búsqueda del mejor crédito sea más sencilla.

Se puede obtener una simulación online

Para completar el servicio, te ofrecen un simulador de crédito online, en el que simplemente debes especificar qué cantidad deseas solicitar, y en qué plazos vas a realizar la devolución. Mediante esta herramienta, aparecerán automáticamente las posibles comisiones, intereses y gastos asociados, en caso de que los haya, lo cual hará que evitemos sorpresas con el importe total a devolver durante la operación.

Sin intereses, para nuevos clientes.

Una campaña muy interesante de ciertos prestamistas es que ofrecen cantidades, generalmente inferiores a 500€, para devolver sin intereses en un plazo inferior a 30 días. Son los considerados adelantos, que pueden ser muy útiles para sacarnos de un apuro llegado a destiempo sin trastocar la economía.